Con gran entusiamo presentamos nuestra serie de personajes de la Galería Costeña. Con esta sección queremos brindar un homenaje a todos esos personajes que nos enorgullecen con sus triunfos en el deporte, la música, las artes, la TV y en realidad, no importa la actividad, pero sí, destacar el triunfo de estos héroes en el ámbito internacional. Queremos que su testimonio nos sirva como motivación, ejemplo de superación y como una prueba viviente de lucha por nuestras metas, no importa lo inalcanzables que parezcan.

 

Definitivamente, para nuestros personajes de la galería costeña, no ha sido fácil. Ellos han luchado contra todas las estadísticas, contra todas las predicciones, contras las limitaciones económicas y sobretodo, contra la dificultad de empezar de nuestra Barranquilla y ganarse el mundo poco a poco. Con paciencia y al mismo tiempo, con mucha tenacidad. Con cautela, pero sobretodo con unas ganas increíbles de salir adelante.

Quién apostaría a que un muchacho del barrio Abajo, el menor de 8 hermanos, el hijo de Visitación, quien vendía frutas y pescado en el mercado, huérfano de padre y con una gran afición por el fútbol, o mejor, por la "bolaetrapo", pudiera batear el hit de oro en un decimoprimer inning del séptimo y definitivo juego de la Serie Mundial de Béisbol de las Grandes Ligas, y que precisamente con ese batazo, su equipo, Los Marlins de la Florida, ganarían con dos out, bases llenas el evento más importante del béisbol en el planeta.

Sí, este es Edgar Rentería. Un currambero, de quien nos sentimos muy orgullosos. Edgar nos ha dado, y nos sigue dando, muchas satisfacciones. Con una sonrisa entre inocente y picaresca; con una humildad, que ha demostrado estar a prueba de todo. Con un recuerdo y cariño por todas nuestras costumbres y sobre todo aficionado al bocachico, el encargo obligado para aquellos que van desde Barranquilla a felicitarlo.

Rentería es el segundo deportista colombiano mejor pagado, superado sólo por Montoya en la Fórmula 1.

El Niño, así le dicen a Edgar, recibió en 1997 la cruz de San Carlos en la orden de Gran Caballero, el más alto honor que se puede otorgar a algún colombiano, de manos del entonces presidente Ernesto Samper en la Casa de Nariño. Además, ese mismo año fue seleccionado por varios diarios del país como "El personaje del Año" y casi todos los premios como "Deportista del Año". Honores que pocos colombianos han alcanzado.

Edgar tiene un gran corazón y su nobleza, que se trasparenta en sus ojos, la pone en acción ayudando en las obras sociales de Cardinal Care, en hospitales y eventos para obtener fondos para esas obras. Definitivamente, este currambero, deja nuestro nombre bien en alto donde quiera que vaya.

Gracias a Edgar por su ejemplo y que Dios le de salud y fuerza para seguir sintiéndonos orgullosos de nuestra Curramba y de ser barranquilleros por el resto de nuestra vida.

 
 
" Lo que me gustaría ver es que todos los jóvenes siguieran el béisbol y que hubiera más jugadores colombianos"

Edgar Rentería, el héroe de los Marlins,
publicó Sport Illustrated
"Buenos jugadores de fútbol ha habido y hay muchos en Colombia, pero jugadores de béisbol, sale uno cada 10 años, así que quiero aprovechar esta oportunidad que la vida me ha dado, disfrutarla de lo que soy capaz"